La mayoría de las personas piensan que el acné es algo que afecta solo a los adolescentes. Pero ¿sabía que el 50 por ciento de las mujeres adultas y el 25 por ciento de los hombres adultos lo padecen en la edad adulta? Independientemente de la edad, puede encontrarse con problemas de acné. Afortunadamente, hay muchos tratamientos nuevos en el mercado para ayudar a combatir este problema.
¿Qué Causa el Acné en Adultos?
Entonces, ¿por qué es que, después de usar cada limpiador y jabón del mercado, aún puede encontrarse con piel con granos? Según las investigaciones, el acné es causado cuando:
- Las bacterias se reproducen a un ritmo excesivo
- Los poros están bloqueados por aceite y residuos de la glándula sebácea
- Las glándulas sebáceas son grandes y producen una gran cantidad de aceite
- La genética y las hormonas generalmente juegan un papel importante en los problemas de acné. También puede ser causado por efectos secundarios de medicamentos, hormonas del embarazo, menopausia, estrés, maquillaje graso y sudoración profusa.
Cuando un poro está bloqueado por bacterias y aceite, no puede funcionar correctamente. Esto puede llevar a puntos blancos, hinchazón, protuberancias llenas de pus o líquido, y cicatrices. Al igual que con los adolescentes, el acné en adultos a menudo afecta el rostro. Sin embargo, también puede afectar los brazos, glúteos, piernas y torso. El acné en adultos puede dejar manchas dolorosas, con picazón y ardor en el rostro. También puede ser físicamente molesto, llevando a una baja autoestima. Los adultos que dependen de su apariencia para el trabajo o la relajación están especialmente interesados en tratamientos y remedios.
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Ninguna declaración contenida en este artículo debe interpretarse como una garantía, predicción o promesa de ningún resultado específico. Los resultados individuales varían significativamente según la anatomía, la edad, la calidad de la piel, el historial médico, la genética, los factores de estilo de vida, la técnica de tratamiento y el cumplimiento de las instrucciones previas y posteriores al tratamiento.
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